Lección 4. Entidades sin ánimo de lucro

2.4 Entidades sin ánimo de lucro  

 

El investigador Pineda Suárez Carlos Julio dentro de la economia solidaria define a las entidades sin animo de lucro como: "Personas jurídicas conformadas con un fin específico y en beneficio de sus asociados, sin el ánimo de repartir utilidades".[1]

En Colombia dentro del sector alternativo se encuentran también las entidades sin ánimo de lucro que son las fundaciones, asociaciones y corporaciones, las cuales con las universidades cumplen su papel de apoyo educativo y tecnológico y de asesoria a las demás organizaciones de la economia solidaria.

De acuerdo con la Unad este tipo de entidades sin animo de lucro esta relacionado con las fundaciones, asociaciones y corporaciones.

 

Su objeto social varia concentrándose muchas veces en la contratación de temas sociales, para lo cual son llamados  por  entidades publicas o privadas para ofrecer sus servicios profesionales en investigación, capacitación, asesoria, entre otros, brindando su concurso para la búsqueda de soluciones sociales o empresariales y la generación de empleo transitorio.

 

Este tipo de entidades realiza labores para el desarrollo comunitario.

En Bogota en el 2007 existían aproximadamente 36.000 organizaciones de este tipo.

 

Su característica económica esencial es que los excedentes que se obtengan en su ejercicio deben invertirse en el cumplimiento del objeto social para el cual fue creada la entidad.

 

En aspectos fiscales las entidades reportan sus movimientos anuales de contratación y declaran renta y patrimonio a la DIAN y mensualmente la retención en la fuente; deben presentar  impuestos locales   de industria y comercio ICA bimensualmente.

 

En general sus formas de creación y desarrollo están ligadas a colectivos de personas con objetivos comunes , con participación y decisión colectiva, con actividades especificas en arte, ciencia, deporte, asesorias, recreación, turismo, salud, educación, en la prevención de problemas psico-sociales, logística, etc.

 

Existen organizaciones de género que adelantan actividades para la defensa de los derechos de la mujer, del niño y de la tercera edad. Así mismo organizaciones para la defensa de los derechos humanos y organizaciones ambientalistas.

 

Su labor al lado de la empresa privada y del estado cumple un papel importante en la detección y solución de necesidades locales, ya que al prestar sus servicios profesionales  o de oficios varios, coadyuda en la generación de empleo y en el bienestar de sus asociados.

Pineda Suárez  clasifica a las entidades sin ánimo de lucro así: 

Corporaciones o asociaciones: son exactamente lo mismo  en esencia; es la reunión de un grupo de personas que persiguen determinados beneficios que se reparten entre los miembros que la integran. 

Fundaciones: es la destinación de un patrimonio especifico para que cumpla un fin determinado. Se diferencia de la asociación o corporación porque en estas últimas lo que importan son las personas que se unen con un fin común, mientras que en la fundación lo principal es el patrimonio.

Cooperativas: son entidades sin ánimo de lucro, en las cuales los trabajadores o los usuarios son simultáneamente los aportantes y los gestores de la empresa creada con el objeto de producir o distribuir conjunta y eficientemente bienes o servicios para satisfacer las necesidades de sus asociados y de la comunidad en general. Se requieren, par su constitución mínimo 20 asociados, pagar el 25% de los aportes iniciales y acreditar 20 horas de educación cooperativa por sus fundadores. Autorización de constitución y funcionamiento expedido por la súper intendencia de economía solidaria, cuando se contemple en los estatutos sección de ahorro y crédito o que se indique que tienen ahorros o depósitos en cualquier modalidad.

Precooperativas: son grupos que se organizan para realizar actividades permitidas a las cooperativas y que por carecer de capacidad económica, educativa, administrativa o técnica no están en posibilidad inmediata de organizarse como cooperativas. Para su constitución se requieren mínimo cinco asociados, acreditar 20 horas de educación cooperativa por los fundadores y debe evolucionar en cinco años hacia una cooperativa.

Asociaciones mutuales: son personas jurídicas constituidas por personas naturales inspiradas en la solidaridad, con el objeto de mutua ayuda reciproca frente a riesgos eventuales y satisfacer sus necesidades mediante la prestación de servicios de seguridad social. Requieren para su constitución mínimo 25 asociados personas naturales y acreditar 10 horas de educación mutual por sus fundadores.

Fondos de empleados: son empresas asociativas constituidas por trabajadores dependientes y subordinados, que requieren para su constitución mínimo 10 trabajadores. Los fondos de empleados prestaran sus servicios de ahorro y crédito exclusivamente a sus asociados los cuales se comprometen a realizar un ahorro en forma permanente[2]

"En Colombia la superintendencia solidaria vigila y controla a las entidades de la economia solidaria, es decir a las precooperativas, cooperativas, asociaciones mutuales y fondos de empleados, los cuales están regulados por la ley  454 de 1998"[3]. Según Pineda Suárez.

 

A lo largo de la historia del desarrollo del sector, el gobierno ha contado con diversas entidades oficiales para su orientación.

 

La fortaleza del sector cooperativo a nivel financiero de ahorro y crédito  principalmente es un hecho, además de las otras actividades cooperativas que funcionan por ejemplo por la ley 100 en el área de la salud con las EPS o en el sector de vivienda.

 

Las cercanas posibilidades de ampliar la cobertura e influencia del sector solidario están a la vista. La necesidad de generar negocios  rurales o urbanos de las organizaciones asociativas es evidente. La producción agraria y ganadera de los países en desarrollo basada en trabajos individuales o familiares debe dar un salto adelante que implique el crecimiento y cualificación  en empresas solidarias.

 

Dentro de las empresas de la economia solidaria también se encuentras las llamadas empresas comunitarias que por su historia y papel que han jugado hasta el momento en nuestro pais se hace necesario su reconocimiento  en este documento.



[1] PINEDA, Carlos Julio. Las empresas de la economía solidaria en Iberoamérica, Editorial Mc Graw Hill.

[2] PINEDA,  Carlos. Las empresas de economía solidaria en Iberoamérica. Editorial Mc Graw Hill.

 

 

[3] Ibíd.