Lección 32: Manejo de Coberturas Nobles

Se estima que las pérdidas de cultivos debidas a la interferencia de arvenses  oscilan entre un 10 y un  35 % para cultivos permanentes y puede ser hasta del 100% en cultivos de ciclo corto.

A nivel mundial, el control de las arvenses se constituye en la labor más costosa de manejo del cultivo del café (30 a 40% de los costos de producción) (Oerke et al.,1994). Gómez et al., (1985) reportan que en Colombia el control de arvenses en el cultivo de café con azadón y machete constituye una inversión dentro de los costos de producción entre el 17 y 22 %, considerados muy altos en relación con éstos. Esto ha llevado a un manejo irracional de las arvenses durante generaciones, implementando prácticas como las deshierbas no selectivas con azadón, con arados y con herbicidas que dejan el suelo totalmente expuesto por lo menos durante 2 meses.

Basta con un aguacero de 30 minutos sobre suelo desnudo para lograr una pérdida de suelo por arrastre de  10 tn.ha-1.

McGinnis et al(1978) reportaron  en estudios realizados en suelos de Santa Fe de Panamá con 1900mm de lluvia anual durante 220 días, para el total de elementos  K, Ca, Mg, Na, Fe, Cu, Zn, Mn, P perdidas de:

265 kg/ Há/año  por escorrentía

138 Kg/ Há /año por erosión

 

Por el contrario, en suelos con cobertura de bosque, encontró ganancias por adición de elementos lavados desde los arboles así:

Bosque: 688.4 Kg/Ha/año 

543.5 Kg Restos Vegetales

30.3 Kg por lavado de hojas y troncos

Mientras que en campo libre (pasturas), las adiciones solo fueron del orden de 114.6 Kg/Ha/año.

 

 32.1 El selector de arvenses

En 1982 en Colombia, como consecuencia de la degradación alta de los suelos por erosión por el mal uso de herbicidas en plantaciones de café, se inició en el Centro Nacional de Investigaciones de Café (CENICAFÉ) el proyecto de investigación para el Manejo integrado de arvenses.

El proyecto se enfocó en determinar la forma oportuna y conveniente de aplicar los métodos manuales, mecánicos (el machete, la guadañadora) y los herbicidas aplicados racionalmente, con el fin de hacer selectividad y lograr establecer las coberturas “nobles” que no compiten económicamente con los cultivos, protegen el suelo de la erosión y regulan las aguas de escorrentía (Rivera, 2007).

Las arvenses interfieren los cultivos en diferentes grados. Esa interferencia se da por competencia de recursos como luz, espacio, nutrientes y agua.

Las razones por las que una arvense se considera de interferencia alta son:

Ø  Frecuencia alta.

Ø  Agresividad. Crecimiento más rápido que el del cultivo

Ø  Alelopatía.

Ø  Altura mayor que el cultivo.

Ø  Sistema radical fasciculado, superficial (gramíneas y cyperaceas)  altamente competitivo con el sistema radical del cafeto.

Ø  Difícil control manual y mecánico.

Ø  Producción alta de semillas (Sida acuta : 6000 semillas /año).

Ø  Propagación por semilla y vegetativa.

Ø  Condiciones ambientales altamente favorables para su desarrollo.

 

Tabla 32. Arvenses de interferencia alta

 

Tabla 33. Arvenses de interferencia media

 

El Selector de Arvenses ha demostrado ser el equipo más eficiente como método de control químico dentro del Programa de Manejo Integrado de Arvenses ya que permite hacer parcheos selectivos y seguros sobre las arvenses indeseables o más agresivas en los cafetales. Al ejercer su acción por contacto, se evitan los daños a los cultivos por deriva que son frecuentes cuando se utilizan equipos de aspersión para la aplicación de herbicidas.

Al atacar únicamente las arvenses agresivas se ayuda a que las arvenses nobles de hábito rastrero se establezcan formando un  colchón. Una vez que ellas han ocupado el espacio no habrá lugar para las arvenses agresivas y se tendrá el suelo cubierto durante todo el año sin perjuicio de la producción del cultivo.

Dada su versatilidad se utiliza en todo tipo de cultivos con muy buenos resultados no solo para el control en las calles sino también para los plateos, con lo que estos resultan más económicos que cuando se hacen de forma manual.

La figura 106, muestra el Selector, que consiste en una estructura de PVC de ¾ de pulgada  en forma de T. El tubo principal hace la función de mango y de tanque de almacenamiento. Tiene capacidad para un litro de mezcla de agua y herbicida. El tubo inferior actúa como dispensador de la mezcla, la cual sale por dos orificios de menos de 1mm de diámetro, descargando entre 450 y 800 cc por hora. El tubo de descarga se cubre con una felpa que ayuda a distribuir la mezcla de forma homogénea por todo el brazo. La Tabla 34 muestra los materiales necesarios para construir el selector de arvenses.

 

 

Para iniciar un programa de manejo integrado de arvenses que conduzca al establecimiento de coberturas nobles los pasos a seguir son:

Cortar inicialmente las arvenses en el lote, a una altura entre 3 y 5cm con machete o guadaña. Nunca debe utilizarse azadón para la labor de deshierba en zona de ladera.

Esperar el rebrote de las arvenses durante 20 o 30 días, hasta que tengan una altura aproximada de 10cm.

Aplicar con el selector  la mezcla equivalente a 100 cc de Glifosato + 900cc de agua, por parcheos sobre las arvenses más agresivas.

 

Entre las ventajas del uso del selector para establecer un programa de MIA se encuentran:

ü  Para el operario, resulta una labor más cómoda y menos fatigante, debido al menor peso del equipo (0,7 kg  a 0,8 kg vacío y 1,3 a 1,4 kg lleno)

ü  El uso de la guadaña y el machete con el criterio de conservación del suelo (3 a 5 cm de altura del suelo) también hace que estas labores puedan hacerse en menor tiempo.

ü  Se evita la deriva del producto, disminuyendo los riegos de intoxicación al operario y fitotoxidad del cultivo.

ü  Menor riesgo de contaminación ambiental para la fauna y la flora, y menor riesgo de degradación de la calidad de las aguas superficiales y subsuperficiales,  debido al uso de volúmenes bajos de la mezcla herbicida y la aplicación dirigida y selectiva del producto.

ü  Aplicación bajo volumen (5 a 10 L de agua /ha). Se hace más fácil y económico el transporte de agua especialmente en zonas de ladera.

ü  Mayor rendimiento de la labor (0,5 a 2j/ha). Menores costos de producción 85% menos que el control a machete.

ü  Permite realizar la labor de forma oportuna, adecuada y efectiva que no permite la interferencia negativa de las arvenses.

ü  Se facilita el establecimiento de arvenses nobles, protegiendo el suelo contra la erosión con una eficiencia máxima del 97%, sin afectar el rendimiento del cultivo principal o de los asociados a este

 

32.2 Uso de coberturas muertas.

 

El uso de cobertura vegetal muerta y la asociación de cultivos constituyen una alternativa frente a los cultivos limpios que causan degradación al suelo precisamente porque es necesario mantener el suelo desprotegido para evitar la interferencia de arvenses. Este sistema garantiza una protección continua al suelo,  mejorando la producción y reduciendo los aportes externos, aumentando la biodiversidad del agroecosistema (Primavesi 1982, Altieri 1996).

Con estas técnicas, se estará mejorando la estructura, fertilidad y disponibilidad de nutrientes, para que los micro y macro organismos del suelo disminuyan la competencia por agua, luz, oxígeno, CO2 y minerales. Además, las plantas aprovechan los nutrientes que la cobertura vegetal proporciona una vez que comienza su proceso de descomposición, incrementando la disponibilidad de elementos (Primavesi 1982 citada por Contreras & Moreno, 2 0 0 5).). También se puede disminuir la aplicación de riego y pesticidas, que por su uso inadecuado están causando daños ecológicos, económicos y sociales (Contreras & Moreno 2005).  

Bajo una capa lo suficientemente gruesa de residuos secos (Mulch), la mayoría de las arvenses no sobreviven y el reducido número que logra atravesar el acolchado puede ser fácilmente arrancado a mano.

La cobertura vegetal muerta ofrece varias ventajas para el suelo:

ü  Permite obtener una elevada diversidad biológica, incrementando la bioestructura del suelo

ü  Impide la erosión del suelo, al mantenerlo cubierto con vegetación

ü  Mejora la estructura del suelo y la estabilidad estructural una vez se descompone y se integra al suelo

ü  Permite una elevada actividad microbiológica en el suelo al aumentar la temperatura

ü  Sirve de nicho ecológico para la entomofauna útil (Ingenieros del suelo)

ü  Aporta materia orgánica al suelo y mantiene por más tiempo la humedad disponible para las plantas (Primavesi 1982, Kreuter 1994, Núñez 1997 citados por Contreras et al, 2005).

 

Para el agricultor representa una disminución en la mano de obra de labores como plateo y deshierba manual, menor requerimiento de riego, menor requerimiento de picado y repicado del suelo para nuevas siembras puesto que el suelo no se compacta ni se sella por el efecto del salpique y mayor aprovechamiento de los fertilizantes químicos y orgánicos ya que la microbiota permanece más activa.

El control de las malezas consume más del 60 por ciento del tiempo de un pequeño agricultor. La agricultura de conservación mediante el uso de coberturas, reduce la energía y el tiempo requeridos (por ejemplo, el combustible para las máquinas y las calorías para el hombre y los animales). En ensayos en gran escala en el IITA, Nigeria, se encontró que la labranza cero requería 52 MJ de energía y 2,3 horas de trabajo por hectárea comparado con 235 MJ y 5,4 horas en la labranza convencional (Wijewardene, 1979 citado por FAO, 2004).

El uso de herbicidas de pre y post siembra en un régimen de no labranza en Ghana requirió solo 15 por ciento del tiempo necesario para la preparación del lecho de semillas y el control de malezas con una azada, mientras que en Senegal, la reducción de las jornadas de trabajo en arroz fue de 53-60 por ciento (Finlay y Hutchinson, 1999 citados por FAO, 2004).

En un ensayo llevado a cabo en México se comprobó la eficiencia de la cobertura muerta de cañuela de maíz picada en  cultivos de maíz y de cacahuate.  En el cultivo de cacahuate, el mayor rendimiento se debió a un mejor régimen de humedad bajo cubierta del suelo, ya que, en promedio, el cacahuate sin cobertera mostró un contenido de humedad inferior en 2.3% al registrado bajo cobertera, lo cual representó 5 mm más de agua disponible. La tabla 35 muestra los resultados.

En el cultivo de maíz existió, en promedio, 1.2% más humedad en el tratamiento que llevó los residuos vegetales, lo cual representó una lámina extra de agua de 3.2 mm en los primeros 20 cm de profundidad. El rendimiento de maíz se afectó favorablemente por el mayor contenido de humedad  (Ruiz, Bravo, & Loaeza, 2001).

 

32.3 Coberturas vivas

El empleo de plantas de cobertura fue una parte integral de la mayoría de los sistemas agrícolas en todo el mundo hasta la década de los 40. Luego de la segunda guerra mundial, los adelantos tecnológicos dieron paso a la revolución verde  con las consecuencias que hoy todos conocemos.

El estado de degradación de los recursos suelo ya gua y los altos costos de producción han provocando que nuevamente se retomen prácticas agrícolas como el uso del barbecho y cultivos de cobertura o abonos verdes.

Las plantas de cobertura nunca son sembradas con el objetivo de cosecharlas y obtener beneficio económico de ellas. Su objetivo es el de llenar un vacío en el tiempo en el que el suelo permanece desnudo bien sea mientras el cultivo principal se establece o simplemente en surcos y callejones que de no ser utilizados, serían invadidos por las malezas como es el caso de los huertos frutales.

Los cultivos de cobertura tienen la función de proteger el suelo de la lluvia y el viento, mejorar la fertilidad (leguminosas y ciclaje de nutrientes), mejorar la estructura del suelo por efecto de las raíces  y suprimir plagas, incluyendo malezas, insectos y patógenos al cortar ciclos de vida y al proveer un nicho para el establecimiento de controladores naturales.

La tabla 36, muestra las plantas mas utilizadas como coberturas vivas, entre las que destacan el Kudzu, Desmodium, Arachis (Maní forrajero) y Frijol Mucuna o terciopelo.

En cultivos perennes se destacan las ventajas del Kudzu y el Desmodium como controladores de malezas y para conservación de agua en el cultivo de Palma aceitera. En banano se han encontrado beneficios con el uso de Arachis para controlar malezas y como regulador de nematodos.

 

Tabla 36. Especies utilizadas como coberturas vivas

 

 

De la Cruz et al (1994) citados por Sancho et al (1997), evaluaron el asocio de maíz con diferentes coberturas durante 3 ciclos de siembra en Santa Cruz de Guanacaste. De las leguminosas evaluadas, el frijol Mucuna mostró los mayores porcentajes de cobertura a los 30 y 60 días. Esta cobertura ejerció un adecuado control (95%) sobre la arvense conocida como caminadora (Rotboellia cochinchinensi), considerada como problema en todo el mundo, sin detrimento de los rendimientos del cultivo.

La Mucuna también es un buen extractor de Ca del suelo, por lo que en suelos con contenidos bajos del nutriente su incorporación como abono verde permite un mayor reciclaje y disponibilidad del elemento (Cervantes et al, 1993).