Lección 30. Desactivación de Residuos Hospitalarios

 
Según el Decreto 2676 de 2000 la desactivación es el “método, técnica  o proceso utilizado para transformar los residuos hospitalarios y similares peligrosos, inertizarlos, si es el caso, de manera que se puedan transportar y almacenar, de forma previa a la incineración o envío al relleno sanitario, todo ello con objeto de minimizar el impacto ambiental y en relación con la salud. En todo caso, la desactivación debe asegurar los estándares de desinfección exigidos por los Ministerios del Medio Ambiente y Salud”.

El tratamiento de residuos hospitalarios de tipo peligroso - infeccioso (biosanitarios y/o cortopunzantes) es generalmente la incineración; pero también pueden utilizarse métodos de desactivación que se clasifican según el nivel de eficiencia en, métodos de esterilización o de desactivación de alta eficiencia y en métodos de desinfección o desactivación de baja eficiencia.

 

Figura 58. Incineración de residuos hospitalarios

 

Fuente. Galería de google imágenes.

 
Desactivación Química

Considerando lo establecido en la Resolución 1164 de 2002, la desactivación química es un proceso de desinfección previo a la incineración o a la desactivación de alta eficiencia (como tratamientos definitivos), con el que se busca neutralizar características infecciosas de los desechos para brindar seguridad en actividades de manejo integral como son el almacenamiento y el transporte. El tratamiento se basa en el uso de desinfectantes químicos o germicidas, entre los cuales están:

  • Amonio cuaternarios (cloruro de benzalconio, cloruro de etil benzilo, cloruro de dodecil dimetil amonio): Esencialmente bactericida, pero también presentan actividad fungicida y virucida; son poco activos con bacterias gramnegativas como la pseudomona y tienen un gran uso como detergentes.
     
  • Formaldehído, formalina o formol: Desinfectante que puede ser líquido o gaseoso, su actividad es bactericida, fungicida, virucida, tuberculicida, y esporicida; su poder aumenta con temperatura y humedad relativa.

  • Glutaraldehído: Su actividad es biocida, altera ADN y sintetiza proteínas. Es tóxico y se aconseja para la desinfección de equipos médicos.

  • Yodóforos: Combinación de yodo y una sustancia solubilizante, libera yodo orgánico que puede destruir proteínas, bactericida de potencia intermedia de escasa actividad frente a micobacterias. El más conocido de este tipo es la yodopovidona.

  • Peróxido de hidrógeno: activo frente a bacterias vegetativas, hongos, virus, micobacterias y esporas bacterianas. Su actividad biocida se debe a la destrucción de la membrana celular y ADN.

  • Derivados clorados: Puede ser el hipoclorito de sodio o de calcio, actúan inhibiendo reacciones enzimáticas y desnaturalizando proteínas. Tiene extenso espectro de actividad.

 

Microondas

Es un sistema de tratamiento de alta eficiencia que consiste en la utilización de microondas para conseguir un efecto biocida. Combina el triturado de los residuos hospitalarios con el calentamiento interno de los mismos, que se logra con la aplicación de microondas y la inyección de vapor de agua (para que garantice la absorción uniforme del calor) (Vértice 2008).


Figura 59. Sistema de desactivación por microondas


Fuente. AGE, 2007. Propuesta técnico – económica de American Global Energy.

 
El tratamiento presenta bajo riesgo de emisiones y contribuye con la reducción del volumen del residuo en un 80 % (Vértice 2008). El periodo de calentamiento dura alrededor de 30 minutos a una temperatura de hasta 95°C (GAIA 2005) y el equipo o dispositivo que permite el tratamiento puede ser portátil o fijo (Arcos 1994).

 

Figura 60. Residuos hospitalarios después del tratamiento con microondas

 

Fuente. AGE, 2007. Propuesta técnico – económica de American Global Energy.

 

Autoclave de calor húmedo

Este sistema de tratamiento opera con calor húmedo para esterilizar los residuos infecciosos; la hidratación, coagulación é hidrólisis de las albúminas y proteínas de las bacterias se produce por el vapor que actúa como agente germicida. Generalmente las temperaturas de operación oscilan entre 121 a 132°C a una presión de 15 libras (Ildefonso & Briceño 2009).

La resolución 1164 de 2002 establece que “los residuos con grasa y materia orgánica voluminosa actúan como barreras obstaculizando el proceso de desinfección, razón por la cual este método no es eficiente para la desinfección de residuos anatomopatológicos y de animales”. Las variables que influyen en el tratamiento son la presión de vapor, la temperatura y el tiempo de residencia que aseguren la eliminación de todos los microorganismos patógenos, en cumplimiento a los estándares de desinfección establecidos por la normatividad vigente.

 

Recopilación de la  Unidad

 

Figura 61. Sistema de autoclaves para tratar residuos hospitalarios

 

Fuente. Galería de google imágenes.

 
Es importante resaltar que los residuos hospitalarios no son los únicos desechos que requieren de tratamiento específico, están también aquellos residuos peligrosos de tipo reactivo, corrosivo, inflamable, entre otros. Todos estos, dependiendo de la actividad que los genere y  de sus propiedades físicas y químicas, pueden someterse a tratamientos térmicos, biológicos, químicos y físicos; y su disposición final puede realizarse en las celdas de seguridad de un relleno sanitario. En los siguientes links se tiene acceso a la información que facilita la contextualización al respecto.
 

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