LECCIÓN 24. INDICADORES DE CALIDAD AMBIENTAL DE SUELOS

 

Como señalamos en lecciones anteriores, la calidad del suelo es una propiedad que emerge de la interacción de una serie de variables físicas, químicas y biológicas. Desde el punto de vista agroambiental, la calidad de un suelo lo definen su salud y fertilidad, vistos con un enfoque productivista y de sanidad de cultivos. El enfoque ecosistémico es más holístico, ya que define la calidad del suelo mediante contenidos aceptables de materia orgánica, ciclaje de nutrientes, biodiversidad y resiliencia (capacidad del suelo de retornar al equilibrio una vez se disturba mediante fuerzas externas).

 

El cuadro 25, ilustra las principales propiedades indicadoras de calidad ambiental del suelo. Las propiedades físicas y químicas pueden variar en el mediano y largo plazo (meses, años, décadas) y las propiedades biológicas en el corto plazo (días, semanas, meses). Por esta razón, las propiedades biológicas son indicadoras directas del disturbio causado en el suelo por agentes contaminantes.

 

Cuadro 25. Propiedades indicadoras de calidad ambiental del suelo. Fuente: Cerón y Melgarejo (2005).

 

La biomasa microbiana (C ó N), indica la cantidad de carbono o nitrógeno que están almacenados en la biomasa microbial del suelo. Este indicador permite estimar la cantidad de vida microbial que alberga un suelo, y es una medida indirecta de la capacidad del suelo de capturar CO2 y N2 de la atmósfera. La respiración del suelo, contrario a la biomasa microbial C, indica la cantidad de CO2 que se emite a la atmósfera, siendo un indicador indirecto de la tasa de mineralización de sustancias orgánicas. En suelos contaminados, el monitoreo de la respirometría permitiría estimar de forma indirecta, la degradación de contaminantes por vía aeróbica.

 

Las enzimas son proteínas cuyo papel es catalizar las reacciones químicas en los sistemas vivos, actúan sobre sustratos específicos transformándolos en productos necesarios para los ciclos vivos (Cerón y Melgarejo, 2005). Por esta razón, la actividad enzimática es indicadora de la respuesta del suelo a la degradación específica de algunos compuestos contaminantes. Se destacan las deshidrogenasas (indican actividad aeróbica de degradación de hidrocarburos), ureasas (indican la degradación de compuestos nitrogenados orgánicos), fosfatasas (indica la degradación de compuestos fosforados) y sulfatasas (indican la degradación de compuestos azufrados).

 

La diversidad de organismos del suelo es un indicador biológico importante, ya que permite establecer de manera cualitativa su estado y calidad. Un suelo con bajas poblaciones de organismos y poca biodiversidad (determinada a través de indicadores de Simpson, Shannon, etc.), genera indicios de la presencia de compuestos tóxicos que alteran la red trófica. El estudio de la biodiversidad del suelo es algo complejo, ya que los organismos son altamente móviles lo que dificulta su captura, conteo y clasificación. Sin embargo, existen metodologías estandarizadas que posibilitan reducir los sesgos por estimación, como la técnica de cuantificación de macrobiota por monolitos cúbicos y la del embudo de Berlese.

 

El cuadro 26, ilustra las actividades de los organismos del suelo y los beneficios en cuanto al ciclaje de nutrientes y estructuración del suelo.

 

Cuadro 26. Actividades de la microflora y fauna del suelo en el proceso de descomposición y en la estructura del suelo. Fuente: Zerbino y Morón (2003).

 

La presencia de actividades simbióticas en el suelo son buenas indicadoras de su calidad. Un ejemplo de esta asociaciones lo constituyen los HMA (Hongos micorricicos arbusculares) que son reconocidas como simbiosis compatibles e íntimas entre las raíces de las plantas y algunos hongos del suelo (Sánchez de Prager et al., 2007). Gracias a la asociación de la planta con HMA se incrementa el volumen de suelo explorado por la raíz, mejorando la eficiencia en la absorción de nutrientes de la solución del suelo, la estructura gracias al poder agregante del micelio externo, y el ciclaje de nutrientes en el sistema. La ausencia de HMA en las raíces de las plantas, indica la presencia de sustancias ajenas al sistema, entre ellas, exceso de nutrientes y de contaminantes.


 


Recursos:

Lectura sugerida:

Cerón L.E., Melgarejo L.M. (2005). Enzimas del suelo: Indicadores de salud y calidad. Artículo publicado en la revista Acta biológica Colombiana, Vol. 10 No. 1: 5-18.

Disponible en:

http://aplicaciones.virtual.unal.edu.co/drupal/files/enzimas.pdf