Leccion 6. Funcionamiento del Cerebro.Importancia de la biologia en el Pensamiento y el comportamiento en sociedad.

La importancia de la biología

Cash afirma que no siempre creímos que el comportamiento y los procesos mentales del ser humano fueran consecuencia de la biología. En tiempos de los antiguos griegos y romanos, se pensaba que la causa del comportamiento eran los caprichos y las pasiones de los dioses, amén de otras fuerzas sobrenaturales. Pero en algún momento empezamos a sospechar que nuestro organismo tenía algo que ver. ¿Dónde nació la idea de que el comportamiento y los procesos mentales son producto de nuestra biología? ¿Qué pasa cuando se presentan cambios graves en nuestra biología, como los que ocasionan ciertas lesiones cerebrales? Las personas que sufren daño cerebral pueden presentar alteraciones dramáticas en su personalidad y en sus procesos de pensamiento. Pueden pasar de ser organizados a vivir en medio del caos, o de ser ecuánimes a enfurecerse ante la menos frustración.

Es conveniente pensar en la psicología humana como una función de tres niveles: Biológico, psicológico y social. Para entender como interactúan estos tres niveles, el autor nos propone que pensemos en el computador moderno. Todos sabemos que los computadores tienen por lo menos dos componentes funcionales: Hardware y software. El hardware consta de los elementos físicos del equipo informático, como el procesador, el disco duro, los cables y la unidad multimedia. El software consiste en el sistema operativo, el procesador de palabras y los demás programas que utilizamos cuando trabajamos en el computador.En esta comparación, el hardware del computador representa el nivel biológico. Es nuestro organismo, particularmente es el sistema nervioso. El software representa el nivel psicológico. Y la interacción entre el usuario y el software representa el nivel social. Sin el software el hardware no tiene ninguna utilidad y viceversa. Pues bien, aunque no seamos monistas, reconocemos el papel crucial de la fisiología (el hardware) en la psicología (el software).

A continuación examinaremos los sistemas nervioso y endocrino. Estas dos áreas de la psicología fisiológica son las más importantes para explicar la experiencia psicológica.

El impecable funcionamiento de los sistemas de nuestro organismo

El sistema nervioso del hombre consta de dos grandes divisiones: El sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP). Los elementos constitutivos del sistema nervioso son los nervios, las neuronas, los neurotransmisores y las células gliales. El SNC incluye el cerebro y la médula espinal. El SNP incluye los nervios que están por fuera del SNC; es decir, los de la periferia del organismo.

Debemos tener en cuenta que el sistema nervioso es una parte viva de nuestro organismo y que, como tal, tiene las mismas necesidades de cualquier otra parte (por ejemplo, combustible y protección inmunológica). Los componentes del sistema nervioso se mantienen vivos y sanos gracias al sistema circulatorio y a otras funciones reguladoras del organismo.

Una breve mirada a la periferia

El sistema nervioso periférico (SNP), una de las divisiones del sistema nervioso, es una red de conexiones que comunican el cerebro y la medula espinal con el resto del organismo. Incluye dos grupos de nervios:

Espinales: llevan impulsos nerviosos desde la medula espinal hasta los músculos y otras partes del cuerpo, y transmiten impulsos de regreso a la medula.
Craneales: intervienen en los procesos musculares y sensoriales de la cabeza y el cuello.

Además de estos dos grupos de nervios, el sistema nervioso periférico cuenta con un subsistema conocido como sistema nervioso autónomo (SNA). Este sistema ayuda a regular el músculo cardiaco, los músculos lisos y la glándulas del organismo. También interviene en acciones “automáticas” o involuntarias. Los órganos del cuerpo, las contracciones musculares reflejadas y la dilatación de pupilas son actos automáticos gobernados por SNA. Este sistema tiene dos grandes divisiones:

Sistema nervioso simpático: la rama simpática del SNA participa en la activación del organismo cuando se necesita energía adicional. Por ejemplo, cuando nuestra vida corre peligro, el sistema nervioso simpático interviene proporcionándonos la energía que requerimos o bien para enfrentar el reto, o bien para huir de la situación.
Sistema nervioso parasimpático: la función de esta rama del SNA es desactivar el sistema nervioso simpático. Esta función se conoce como respuesta de relajación, por que libera al organismo de la tensión y restablece la normalidad.

El SNC (sistema nervioso central) esta formado por el cerebro y la medula espinal. El cerebro tiene tres grandes divisiones: El cerebro anterior, o prosencefalo; el cerebro medio, o mesencéfalo; y el cerebro posterior, o romboencéfalo. Cada una de estas divisiones esta formada por una gran cantidad de subestructuras que participan en diversos comportamientos y funciones.

No hay que olvidar que el cerebro es un sistema integrado y complejo. Todos sus componentes trabajan al unísono para producir las conductas complejas propias del ser humano. El concepto de localización se refiere a que el cerebro tiene áreas específicas para aspectos específicos del comportamiento. Distintas áreas trabajan juntas para hacer posible la visión, el oído, el habla, etc. Esas divisiones se descubrieron mediante diversas técnicas neurológicas, como el examen post mortem del cerebro, la tomografía computarizada, la obtención de imágenes por resonancia magnética y la tomografía por la emisión de positrones.

Cerebro anterior o prosencéfalo

El prosencefalo costa de las siguientes subdivisiones:

Corteza cerebral: Si nos imaginamos el cerebro como un champiñón, con un tallo y una cubierta redondeada, entonces la corteza cerebral es la cubierta. El cerebro esta dividido en dos mitades llamadas hemisferios cerebrales (izquierdo y derecho). Los dos hemisferios están unidos por un haz de fibras nerviosas conocidas como cuerpo calloso. Si no existiera el cuerpo calloso, las dos mitades del cerebro no podrían comunicarse.

Existen cuatro divisiones principales de la corteza cerebral, cuyas funciones son las siguientes:

Lóbulo frontal: Planeación, organización, razonamiento, monitoreo de los procesos de pensamiento, y coordinación y control de los movimientos.
Lóbulo parietal: Sensación.
Lóbulo temporal: Oído, habla y otras actividades verbales.
Lóbulo occipital: Visión.

Sistema límbico: Ubicado debajo de la corteza cerebral (la cubierta del champiñón) el sistema límbico interviene en el aprendizaje, la memoria, la conducta emocional y las conductas reproductivas.
Ganglios básales: Esta subdivisión participa en el control de los movimientos.
Tálamo: Actúa como “estación de relevo” de las diversas áreas del cerebro.
Hipotálamo: Participa en el control del sistema endocrino y, junto con el sistema límbico, regula algunos comportamientos, como la agresión, la conducta sexual y la conducta alimentaría.

Cerebro medio o mesencéfalo

El mesencéfalo consta de las siguientes divisiones con sus respectivas funciones:

Tectum: sistemas auditivo y visual.
Tegmento: sueño, activación, atención, tono muscular y reflejos.

Cerebro posterior o rombencéfalo

El rombencéfalo también consta de dos divisiones que tienen las siguientes funciones:

Cerebelo: motricidad y coordinación del movimiento.
Médula: funciones vitales para el organismo, como el sistema cardiovascular, la respiración y el movimiento de los músculos esqueléticos.

Lesiones cerebrales

Como se puede ver, las diversas áreas del cerebro controlan una gran cantidad de funciones. Básicamente el cerebro interviene en todo lo que hacemos. Pero cuando sufre alguna lesión, las funciones y los procesos del comportamiento y mentales asociados con la parte lesionada se afectan seriamente. Los neuropsicólogos clínicos estudian las consecuencias comportamentales y mentales de las lesiones cerebrales.

Diversos tipos de lesiones pueden tener efectos adversos en el cerebro:

Traumatismo craneoencefálico cerrado: Es la lesión que se presenta a consecuencia de un golpe en la cabeza sin penetración de un objeto en el cráneo. Una forma muy frecuente del traumatismo craneoencefálico cerrado es el llamado contragolpe, es decir, el daño que se produce en la región del cerebro opuesta a la que recibió el golpe. Si yo me golpeo en la parte posterior de la cabeza, posiblemente mi lóbulo frontal resultara lesionado, lo que afectara seriamente mi capacidad de organización y planeación.

Traumatismo craneoencefálico abierto: Esta lesión, que suele ser grave, se presenta cuando hay fractura de cráneo o cuando algún objeto penetra en él.

Otros trastornos cerebrales: Enfermedades degenerativas, como Alzheimer, pueden producir daño cerebral por atrofia del tejido y muerte neuronal. El derrame cerebral y otros accidentes vasculares también pueden tener graves repercusiones en el cerebro, pues lo privan de sangre y oxígeno, lo que causa muerte celular.

El sistema endocrino

Las funciones hormonales de nuestro organismo dependen del sistema endocrino. Alteraciones severas del balance hormonal pueden producir cambios drásticos en el comportamiento. Glándulas especificas del organismo secretan hormonas que afectan el comportamiento y las funciones corporales. Los ovarios y los testículos influyen poderosamente en el comportamiento sexual. Por ejemplo, las hormonas sexuales determinan cuando y cuan rápido entra el niño en la pubertad. Las hormonas que secretan las glándulas suprarrenales tienen que ver con el comportamiento agresivo. La glándula pituitaria desempeña un importante papel en el nivel de estrés que experimentamos.

La magia de la psicofarmacología

Durante los últimos 50 años, aproximadamente, la utilización de medicamentos para tratar enfermedades mentales ha cobrado una enorme relevancia, y en la actualidad cientos de ellos combaten o alivian los síntomas de muchas enfermedades mentales. Los objetivos fundamentales de la farmacoterapia son minimizar los síntomas del paciente, aliviar su sufrimiento y mejorar su capacidad funcional.

Neurotransmisores particulares actúan en los sistemas cerebrales implicados en los síntomas de las enfermedades mentales. Parece, por ejemplo, que el sistema límbico esta comprometido en la alteración del sueño y la pérdida del apetito que son tan frecuentes en la depresión mayor. Lo que se busca con los medicamentos para las enfermedades mentales es que modifiquen la acción de los neurotransmisores que actúan específicamente en las regiones del cerebro que están comprometidas. Por ejemplo, para tratar los síntomas mencionados hay que buscar un medicamento que actúe sobre el neurotransmisor serotonina.
En teoría, los diferentes trastornos o, más específicamente, los diferentes síntomas, involucran distintos neurotransmisores. Los medicamentos para manejar los síntomas son selectivos en el sentido en que actúan específicamente sobre el neurotransmisor implicado.

 

 

 


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